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lunes, 12 de septiembre de 2016

SAL DE TU TIERRA


EL CURSO QUE COMIENZA NOS INVITA A LA SALIDA MISIONERA


Volvemos de nuestros descansos estivales, y a pesar de que la actividad en la Delegación no ha desaparecido, sí que en el Verano cambia de aspecto para dedicarse a otras tareas que durante el curso no emprendemos. 

En verano tuvimos una Convivencia con todas las delegaciones de la zona Duero, en Toro, que aprovechamos para conocernos, disfrutar y visitar la exposición de Las Edades del Hombre.

Desde la Delegación como broche al curso anterior se organizó una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Fátima. Con gran acogida por parte de los voluntarios de la Delegación y los fieles de Ciudad Rodrigo

En Julio celebramos en Ciudad Rodrigo el Día del Misionero Diocesano, organizada conjuntamente con la delegación de Misiones de Salamanca. En la celebración eucarística entramos en la Catedral por la Puerta del Perdón, para así ganar el jubileo en el Año de la Misericordia. También visitamos la exposición Cervantes, lengua del alma, que no podíamos dejar de ver, ya que en este año cervantino es cualificada como de las mejores de su nivel. 

En Agosto, como en pasadas ediciones, montamos nuestro puesto de Misiones en el Mercado tradicional del Martes Mayor, es la sexta ocasión en que lo hacemos, no solamente por la pequeña colaboración que podemos realizar con los fondos que obtenemos, sino por la posibilidad de llevar a las calles de Ciudad Rodrigo la animación misionera, divulgando la tarea que llevamos a cabo en apoyo a los misioneros Mirobrigenses.

En la delegación, que cambia su horario de acogida, también recibimos a los misioneros que vienen por sus tierras de origen a descansar y ponerse al día en las situaciones familiares, o las de salud, así hemos estado con David (que está ya de vuelta en su destino en Singapur) o Arturo (ya de vuelta en Guantánamo, Cuba), entre otros visitantes, a quienes nos alegra recibir.

Tras los calores, el pasado 5 de Septiembre dos voluntarias, Pilar y Marisa, participaron en las Jornadas de Animación Misionera que la Zona Duero convoca todos los años en Palencia. Acudieron junto con el Delegado de Misiones, José Maria Rodríguez Veleiro, y allí estuvieron con D. Raúl Berzosa, Obispo de nuestra diócesis Civitatense, que acudió como en otras ocasiones, para compartir e impartir una ponencia.

También hemos participado en la formación, en Julio en las Jornadas de Misionología, y en Septiembre en la formación en materia de Redes Sociales, impartida en la sede de OMP.

De nuevo empieza el curso escolar, y retomamos las actividades del curso pastoral y de animación misionera. Es hora de emprender de nuevo el camino, y acudir a la llamada misionera que nos invita a SALIR, a caminar. Ya tenemos la programación lista, podéis consultarla en el enlace lateral y al final de este post. Iremos concretando los programas con horarios y lugares, o incorporando nuevas acciones según sea posible. 

Os invitamos a todos a participar con alegría de este nuevo curso, en esta tarea cabemos todos, y todos nos acogemos unos a otros. Si queréis participar, no lo dudéis, ya os estamos esperando.


El Equipo de la Delegación de Misiones
Puedes consultar la programación General para este Curso pinchando Aquí.

martes, 26 de julio de 2016

Revista Misioneros de verano... No te la pierdas

Alfonso nos presenta el contenido de esta revista, que podrás leer pinchando el enlace del lateral derecho de este blog.

El decimocuarto viaje internacional del pontificado ha conducido al papa Francisco al Cáucaso, concretamente a Armenia, “la primera nación cristiana”. A este asunto dedica sus páginas centrales la revista Misioneros de verano. En las pocas más de 50 horas que ha durado la visita –la primera etapa de un periplo que a finales de septiembre le llevará también a los países vecinos de Georgia y Azerbaiyán-, Francisco ha ofrecido un sentido tributo a las víctimas del que fue el primer genocidio del siglo XX y que se cobró la vida de entre 1,2 y 1,5 millones de personas de esta nación. “Rindo homenaje –dijo el Papa- al pueblo armenio, que, iluminado por la luz del Evangelio, incluso en los momentos más trágicos de su historia, siempre ha encontrado en la cruz y la resurrección de Cristo la fuerza para levantarse de nuevo y reemprender el camino con dignidad”. Durante la estancia, el Santo Padre también ha tenido la oportunidad de estrechar lazos con la Iglesia apostólica armenia, a la que pertenece el 95% de los tres millones de habitantes del país.
Perú y las elecciones que el pasado 5 de junio han tenido lugar en el país andino son el tema que la revista Misioneros aborda en el reportaje de su sección “Primer Plano”. Unos comicios que han sido los más reñidos de cuantos ha vivido la nación en toda su historia. 42.597 papeletas, de un total de 17,1 millones, son las que han dado la victoria a Pedro Pablo Kuczynski (Peruanos por el Kambio, PKK) sobre Keiko Fujimori (Fuerza Popular). El nuevo presidente tiene de peruano lo justo. De hecho, es considerado un “gringo simpático” por gran parte de la población. La corrupción y la inseguridad serán los dos grandes retos a afrontar por Kuczynski.
La sección “Iglesia a fondo” de Misioneros está dedicada a la Pontificia Unión Misional (PUM); la más joven de las Obras Misionales que, sin embargo, celebrará el 31 de octubre de este 2016 su más redondo cumpleaños, su primer siglo: ¡100 años de vida! Hoy, la PUM, que surgió para animar a los animadores, para ser el despertador de la conciencia misionera, continúa realizando un esfuerzo constante de sensibilización entre los sacerdotes, religiosos, religiosas y animadores de las comunidades cristianas, para que el ideal misionero se traduzca en formas adecuadas de pastoral y catequesis.

La revista Misioneros completa su oferta informativa con una interesante entrevista a un misionero en China o el testimonio del primer sacerdote nativo de Mongolia. Sin olvidar sus habituales secciones de “Cultura”, “Carismas Misioneros”, “Tribuna”, “Editorial”…

lunes, 25 de julio de 2016

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXXI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2016

De:  Misiones Cádiz y Ceuta
OMP, Papa Francisco, JMJ Cracovia 2106,

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7)


Queridos jóvenes:

Hemos llegado ya a la última etapa de nuestra peregrinación a Cracovia, donde el próximo año, en el mes de julio, celebraremos juntos la XXXI Jornada Mundial de la Juventud. En nuestro largo y arduo camino nos guían las palabras de Jesús recogidas en el “sermón de la montaña”. Hemos iniciado este recorrido en 2014, meditando juntos sobre la primera de las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5,3). Para el año 2015 el tema fue «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). En el año que tenemos por delante nos queremos dejar inspirar por las palabras: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7).

1. El Jubileo de la Misericordia
Con este tema la JMJ de Cracovia 2016 se inserta en el Año Santo de la Misericordia, convirtiéndose en un verdadero Jubileo de los Jóvenes a nivel mundial. No es la primera vez que un encuentro internacional de los jóvenes coincide con un Año jubilar. De hecho, fue durante el Año Santo de la Redención (1983/1984) que San Juan Pablo II convocó por primera vez a los jóvenes de todo el mundo para el Domingo de Ramos. Después fue durante el Gran Jubileo del Año 2000 en que más de dos millones de jóvenes de unos 165 países se reunieron en Roma para la XV Jornada Mundial de la Juventud. Como sucedió en estos dos casos precedentes, estoy seguro de que el Jubileo de los Jóvenes en Cracovia será uno de los momentos fuertes de este Año Santo.
Quizás alguno de ustedes se preguntará: ¿Qué es este Año jubilar que se celebra en la Iglesia? El texto bíblico del Levítico 25 nos ayuda a comprender lo que significa un “jubileo” para el pueblo de Israel: Cada cincuenta años los hebreos oían el son de la trompeta (jobel) que les convocaba (jobil) para celebrar un año santo, como tiempo de reconciliación (jobal) para todos. En este tiempo se debía recuperar una buena relación con Dios, con el prójimo y con lo creado, basada en la gratuidad. Por ello se promovía, entre otras cosas, la condonación de las deudas, una ayuda particular para quien se empobreció, la mejora de las relaciones entre las personas y la liberación de los esclavos.
Jesucristo vino para anunciar y llevar a cabo el tiempo perenne de la gracia del Señor, llevando a los pobres la buena noticia, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos (cfr. Lc 4,18-19). En Él, especialmente en su Misterio Pascual, se cumple plenamente el sentido más profundo del jubileo. Cuando la Iglesia convoca un jubileo en el nombre de Cristo, estamos todos invitados a vivir un extraordinario tiempo de gracia. La Iglesia misma está llamada a ofrecer abundantemente signos de la presencia y cercanía de Dios, a despertar en los corazones la capacidad de fijarse en lo esencial. En particular, este Año Santo de la Misericordia «es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre» (Homilía en las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia, 11 de abril de 2015).

2. Misericordiosos como el Padre
El lema de este Jubileo extraordinario es: «Misericordiosos como el Padre» (cfr. Misericordiae Vultus, 13), y con ello se entona el tema de la próxima JMJ. Intentemos por ello comprender mejor lo que significa la misericordia divina.
El Antiguo Testamento, para hablar de la misericordia, usa varios términos; los más significativos son los de hesed y rahamim. El primero, aplicado a Dios, expresa su incansable fidelidad a la Alianza con su pueblo, que Él ama y perdona eternamente. El segundo, rahamim, se puede traducir como “entrañas”, que nos recuerda en modo particular el seno materno y nos hace comprender el amor de Dios por su pueblo, como es el de una madre por su hijo. Así nos lo presenta el profeta Isaías: «¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!» (Is 49,15). Un amor de este tipo implica hacer espacio al otro dentro de uno, sentir, sufrir y alegrarse con el prójimo.
En el concepto bíblico de misericordia está incluido lo concreto de un amor que es fiel, gratuito y sabe perdonar. En Oseas tenemos un hermoso ejemplo del amor de Dios, comparado con el de un padre hacia su hijo: «Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; […] ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer» (Os 11,1-4). A pesar de la actitud errada del hijo, que bien merecería un castigo, el amor del padre es fiel y perdona siempre a un hijo arrepentido. Como vemos, en la misericordia siempre está incluido el perdón; ella «no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo. […] Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón» (Misericordiae Vultus, 6).
El Nuevo Testamento nos habla de la divina misericordia (eleos) como síntesis de la obra que Jesús vino a cumplir en el mundo en el nombre del Padre (cfr. Mt 9,13). La misericordia de nuestro Señor se manifiesta sobre todo cuando Él se inclina sobre la miseria humana y demuestra su compasión hacia quien necesita comprensión, curación y perdón. Todo en Jesús habla de misericordia, es más, Él mismo es la misericordia.
En el capítulo 15 del Evangelio de Lucas podemos encontrar las tres parábolas de la misericordia: la de la oveja perdida, de la moneda perdida y aquélla que conocemos como la del “hijo pródigo”. En estas tres parábolas nos impresiona la alegría de Dios, la alegría que Él siente cuando encuentra de nuevo al pecador y le perdona. ¡Sí, la alegría de Dios es perdonar! Aquí tenemos la síntesis de todo el Evangelio. «Cada uno de nosotros es esa oveja perdida, esa moneda perdida; cada uno de nosotros es ese hijo que ha derrochado la propia libertad siguiendo ídolos falsos, espejismos de felicidad, y ha perdido todo. Pero Dios no nos olvida, el Padre no nos abandona nunca. Es un padre paciente, nos espera siempre. Respeta nuestra libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando volvemos a Él, nos acoge como a hijos, en su casa, porque jamás deja, ni siquiera por un momento, de esperarnos, con amor. Y su corazón está en fiesta por cada hijo que regresa. Está en fiesta porque es alegría. Dios tiene esta alegría, cuando uno de nosotros pecadores va a Él y pide su perdón» (Ángelus, 15 de septiembre de 2013).
La misericordia de Dios es muy concreta y todos estamos llamados a experimentarla en primera persona. A la edad de diecisiete años, un día en que tenía que salir con mis amigos, decidí pasar primero por una iglesia. Allí me encontré con un sacerdote que me inspiró una confianza especial, de modo que sentí el deseo de abrir mi corazón en la Confesión. ¡Aquel encuentro me cambió la vida! Descubrí que cuando abrimos el corazón con humildad y transparencia, podemos contemplar de modo muy concreto la misericordia de Dios. Tuve la certeza que en la persona de aquel sacerdote Dios me estaba esperando, antes de que yo diera el primer paso para ir a la iglesia. Nosotros le buscamos, pero es Él quien siempre se nos adelanta, desde siempre nos busca y es el primero que nos encuentra. Quizás alguno de ustedes tiene un peso en el corazón y piensa: He hecho esto, he hecho aquello… ¡No teman! ¡Él les espera! Él es padre: ¡siempre nos espera! ¡Qué hermoso es encontrar en el sacramento de la Reconciliación el abrazo misericordioso del Padre, descubrir el confesionario como lugar de la Misericordia, dejarse tocar por este amor misericordioso del Señor que siempre nos perdona!
Y tú, querido joven, querida joven, ¿has sentido alguna vez en ti esta mirada de amor infinito que, más allá de todos tus pecados, limitaciones y fracasos, continúa fiándose de ti y mirando tu existencia con esperanza? ¿Eres consciente del valor que tienes ante Dios que por amor te ha dado todo? Como nos enseña San Pablo, «la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores» (Rom 5,8). ¿Pero entendemos de verdad la fuerza de estas palabras?
Sé lo mucho que ustedes aprecian la Cruz de las JMJ – regalo de San Juan Pablo II – que desde el año 1984 acompaña todos los Encuentros mundiales de ustedes. ¡Cuántos cambios, cuántas verdaderas y auténticas conversiones surgieron en la vida de tantos jóvenes al encontrarse con esta cruz desnuda! Quizás se hicieron la pregunta: ¿De dónde viene esta fuerza extraordinaria de la cruz? He aquí la respuesta: ¡La cruz es el signo más elocuente de la misericordia de Dios! Ésta nos da testimonio de que la medida del amor de Dios para con la humanidad es amar sin medida! En la cruz podemos tocar la misericordia de Dios y dejarnos tocar por su misericordia. Aquí quisiera recordar el episodio de los dos malhechores crucificados junto a Jesús. Uno de ellos es engreído, no se reconoce pecador, se ríe del Señor; el otro, en cambio, reconoce que ha fallado, se dirige al Señor y le dice: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino». Jesús le mira con misericordia infinita y le responde: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso» (cfr. Lc 23,32.39-43). ¿Con cuál de los dos nos identificamos? ¿Con el que es engreído y no reconoce sus errores? ¿O quizás con el otro que reconoce que necesita la misericordia divina y la implora de todo corazón? En el Señor, que ha dado su vida por nosotros en la cruz, encontraremos siempre el amor incondicional que reconoce nuestra vida como un bien y nos da siempre la posibilidad de volver a comenzar.

3. La extraordinaria alegría de ser instrumentos de la misericordia de Dios
La Palabra de Dios nos enseña que «la felicidad está más en dar que en recibir» (Hch 20,35). Precisamente por este motivo la quinta Bienaventuranza declara felices a los misericordiosos. Sabemos que es el Señor quien nos ha amado primero. Pero sólo seremos de verdad bienaventurados, felices, cuando entremos en la lógica divina del don, del amor gratuito, si descubrimos que Dios nos ha amado infinitamente para hacernos capaces de amar como Él, sin medida. Como dice San Juan: «Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. […] Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros» (1 Jn 4,7-11).
Después de haberles explicado a ustedes en modo muy resumido cómo ejerce el Señor su misericordia con nosotros, quisiera sugerirles cómo podemos ser concretamente instrumentos de esta misma misericordia hacia nuestro prójimo.
Me viene a la mente el ejemplo del beato Pier Giorgio Frassati. Él decía: «Jesús me visita cada mañana en la Comunión, y yo la restituyo del mísero modo que puedo, visitando a los pobres». Pier Giorgio era un joven que había entendido lo que quiere decir tener un corazón misericordioso, sensible a los más necesitados. A ellos les daba mucho más que cosas materiales; se daba a sí mismo, empleaba tiempo, palabras, capacidad de escucha. Servía siempre a los pobres con gran discreción, sin ostentación. Vivía realmente el Evangelio que dice: «Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto» (Mt 6,3-4). Piensen que un día antes de su muerte, estando gravemente enfermo, daba disposiciones de cómo ayudar a sus amigos necesitados. En su funeral, los familiares y amigos se quedaron atónitos por la presencia de tantos pobres, para ellos desconocidos, que habían sido visitados y ayudados por el joven Pier Giorgio.
A mí siempre me gusta asociar las Bienaventuranzas con el capítulo 25 de Mateo, cuando Jesús nos presenta las obras de misericordia y dice que en base a ellas seremos juzgados. Les invito por ello a descubrir de nuevo las obras de misericordia corporales: dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos, acoger al extranjero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, soportar pacientemente a las personas molestas, rezar a Dios por los vivos y los difuntos. Como ven, la misericordia no es “buenismo”, ni un mero sentimentalismo. Aquí se demuestra la autenticidad de nuestro ser discípulos de Jesús, de nuestra credibilidad como cristianos en el mundo de hoy.
A ustedes, jóvenes, que son muy concretos, quisiera proponer que para los primeros siete meses del año 2016 elijan una obra de misericordia corporal y una espiritual para ponerla en práctica cada mes. Déjense inspirar por la oración de Santa Faustina, humilde apóstol de la Divina Misericordia de nuestro tiempo:
«Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla […]
a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos […]
a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos […]
a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras […]
a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio […]
a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo» 
(Diario 163).
El mensaje de la Divina Misericordia constituye un programa de vida muy concreto y exigente, pues implica las obras. Una de las obras de misericordia más evidente, pero quizás más difícil de poner en práctica, es la de perdonar a quien te ha ofendido, quien te ha hecho daño, quien consideramos un enemigo. «¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices» (Misericordiae Vultus, 9).
Me encuentro con tantos jóvenes que dicen estar cansados de este mundo tan dividido, en el que se enfrentan seguidores de facciones tan diferentes, hay tantas guerras y hay incluso quien usa la propia religión como justificación para la violencia. Tenemos que suplicar al Señor que nos dé la gracia de ser misericordiosos con quienes nos hacen daño. Como Jesús que en la cruz rezaba por aquellos que le habían crucificado: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). El único camino para vencer el mal es la misericordia. La justicia es necesaria, cómo no, pero ella sola no basta. Justicia y misericordia tienen que caminar juntas. ¡Cómo quisiera que todos nos uniéramos en oración unánime, implorando desde lo más profundo de nuestros corazones, que el Señor tenga misericordia de nosotros y del mundo entero!

4. ¡Cracovia nos espera!
Faltan pocos meses para nuestro encuentro en Polonia. Cracovia, la ciudad de San Juan Pablo II y de Santa Faustina Kowalska, nos espera con los brazos y el corazón abiertos. Creo que la Divina Providencia nos ha guiado para celebrar el Jubileo de los Jóvenes precisamente ahí, donde han vivido estos dos grandes apóstoles de la misericordia de nuestro tiempo. Juan Pablo II había intuido que este era el tiempo de la misericordia. Al inicio de su pontificado escribió la encíclica Dives in Misericordia. En el Año Santo 2000canonizó a Sor Faustina instituyendo también la Fiesta de la Divina Misericordia en el segundo domingo de Pascua. En el año 2002 consagró personalmente en Cracovia el Santuario de Jesús Misericordioso, encomendando el mundo a la Divina Misericordia y esperando que este mensaje llegase a todos los habitantes de la tierra, llenando los corazones de esperanza: «Es preciso encender esta chispa de la gracia de Dios. Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad» (Homilía para la Consagración del Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, 17 de agosto de 2002).
Queridos jóvenes, Jesús misericordioso, retratado en la imagen venerada por el pueblo de Dios en el santuario de Cracovia a Él dedicado, les espera. ¡Él se fía de ustedes y cuenta con ustedes! Tiene tantas cosas importantes que decirle a cada uno y cada una de ustedes… No tengan miedo de contemplar sus ojos llenos de amor infinito hacia ustedes y déjense tocar por su mirada misericordiosa, dispuesta a perdonar cada uno de sus pecados, una mirada que es capaz de cambiar la vida de ustedes y de sanar sus almas, una mirada que sacia la profunda sed que demora en sus corazones jóvenes: sed de amor, de paz, de alegría y de auténtica felicidad. ¡Vayan a Él y no tengan miedo! Vengan para decirle desde lo más profundo de sus corazones: “¡Jesús, confío en Ti!”. Déjense tocar por su misericordia sin límites, para que ustedes a su vez se conviertan en apóstoles de la misericordia mediante las obras, las palabras y la oración, en nuestro mundo herido por el egoísmo, el odio y tanta desesperación.
Lleven la llama del amor misericordioso de Cristo – del que habló San Juan Pablo II – a los ambientes de su vida cotidiana y hasta los confines de la tierra. En esta misión, yo les acompaño con mis mejores deseos y mi oración, les encomiendo todos a la Virgen María, Madre de la Misericordia, en este último tramo del camino de preparación espiritual hacia la próxima JMJ de Cracovia, y les bendigo de todo corazón.

Desde el Vaticano, 15 de agosto de 2015
Solemnidad de la Asunción de la Virgen María

Francisco

martes, 5 de julio de 2016

69 Semana de Misionología

"Misión y diálogo interreligioso" es el título de la 69ª edición de la Semana de Misionología que tendrá lugar en Burgos este año del 4 al 7 de julio




Dice el papa Francisco que el diálogo interreligioso debe caracterizarse por "una actitud de apertura en la verdad y en el amor" (EG 250). En la Semana, como es natural el tema se enfocará poniendo el centro de atención en la dimensión misionera. Los misioneros desempeñan muchas veces su labor en contextos que social, cultural y religiosamente están muy alejados de la herencia cristiana. En estos ambientes el diálogo interreligioso es "en primer lugar, una conversación sobre la vida humana o simplemente, como proponen los Obispos de la India, «estar abiertos a ellos, compartiendo sus alegrías y penas»" (EG 250), incluyendo el servicio a la justicia y a la paz (ibid.). Desde esta base de apertura y aceptación se puede considerar "el vínculo esencial entre diálogo y anuncio" (EG 251).

El programa de la Semana de Misionología este año, en consecuencia, abarca todos estos aspectos de la misión y el diálogo interreligioso. La conferencia inaugural tratará de "Diálogo al servicio de la humanidad" y la tendrá Mons. D. Miguel Ángel Ayuso Guixot, misionero comboniano y  Secretario del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. También se hablará de "El hecho religioso: dimensión antropológica y sociológica" por Dª. Mª. Carmen Lara Nieto, Universidad de Granada, y de "El diálogo como pedagogía de Dios" por D. Francisco Pérez Herrero, Presidente de la Facultad de Teología del Norte de España. Sobre la cuestión específica "Islam en diálogo interreligioso" tratará Dª Soha Abboud, Universidad Complutense de Madrid y sobre "Budismo e Hinduismo: Diálogo ad intra y ad extra" el P. José Kumblolickal, Misioneros de San Francisco de Sales (India). Con motivo del 50 aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II tratará del documento sobre relaciones con otras religiones "Nostra Aetate, un punto de inflexión en las relaciones judeo-cristianas" Dª. Verónica Nehama, prof. de literatura y escritora. Por último, la conferencia de clausura "Relación Estado Español y las Confesiones religiosas" la tendrá D. Jaime Rossell Granados, subdirector General de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia.

Además habrá dos mesas redondas "Experiencias misioneras de diálogo interreligioso en la misión" y "Experiencias de diálogo interreligioso en España" con la participación de misioneros, misioneras y expertos en las materias.Se trata de un programa completo que pretende hacer realidad el deseo del papa Francisco "La verdadera apertura implica mantenerse firme en las propias convicciones más hondas, con una identidad clara y gozosa, pero «abierto a comprender las del otro» y «sabiendo que el diálogo realmente puede enriquecer a cada uno»" (EG 251). 

Por eso, es de un gran interés para quien desee actualizarse con expertos y testimonios de primera mano en la cuestión del diálogo interreligioso y la misión en los contextos de mayor importancia en la actualidad; pero también, dada su trascendencia, para quien quiera conocer de primera mano los desafíos de la misión de la Iglesia en un mundo globalizado y de intensa relación entre pueblos y culturas. 



Descarga el programa de la 69 Semana de Misionología 

Curso de Evangelización Misionera 2016/2017

El Curso de Evangelización Misionera, de la Cátedra de Misionología de la Universidad San Dámaso, sirve promover la formación de aquellos agentes de pastoral que están interesados en la acción evangelizadora de la Iglesia, participan de grupos de animación misionera o tienen intención de realizar alguna experiencia de misión.
El Curso de Evangelización Misionera permite la obtención de créditos de Licenciatura o cursos de Doctorado en la Facultad de Teología de San Dámaso. Asimismo, la Facultad expedirá un Diploma en Misionología a quienes realicen el curso y cumplan los demás requisitos establecidos al efecto, a la vez que certifica el valor académico de este curso de 140 horas lectivas.
Los objetivos de este curso son: Promover la formación de aquellos agentes de pastoral que, de un modo u otro, están interesados en la acción evangelizadora de la Iglesia, participan en grupos de animación misionera o tienen intención de realizar alguna experiencia de misión; Estudiar las diversas cuestiones que afectan a la actividad misionera de la Iglesia; Así contribuye a la sensibilización misionera de la comunidad eclesial desde la misión propia de una Facultad de Teología.   
Los destinatarios de estos curso son las personas integradas en la pastoral misionera de parroquias asociaciones o grupos, personas con inquietudes misioneras, así como jóvenes y adultos con deseos de participar en una experiencia de misión.
El plazo de preinscripción para nuevos alumnos es del 15 de junio al 17 de julio. La matrícula deberá formalizarse en la Secretaria de alumnos de la Facultad de Teología de San Dámaso del 18 al 31 de julio y del 1 al 25 de septiembre.






sábado, 14 de mayo de 2016

Revista Misioneros de mayo

Unas 7.000 personas fueron asesinadas en el mundo solo por su condición cristiana en 2015. Tres mil más que el año anterior. Dos mil trescientas iglesias fueron atacadas, el doble que en 2014. Unas cifras que hacen muy real la expresión “Cristianos en el objetivo”. Es el título del informe que presenta en sus páginas centrales Misioneros de mayo y que viene a mostrar cómo, por diversas razones, los cristianos son señalados, discriminados, vejados, agredidos y asesinados en numerosos países de todo el mundo: Corea del Norte, Irak, Eritrea, Afganistán, Siria, Pakistán, Somalia, Sudán, Irán, Libia, Yemen, Nigeria… Lo dijo el arzobispo Celestino Migliore: “No hay ninguna religión en el mundo que esté exenta de discriminación, pero la cristiana es la fe más perseguida”. Y la conclusión a la que llega el artículo preocupante: “Mucho tiene que cambiar la cosa en los próximos años para que vuelva a haber un clima de tolerancia y respeto hacia los cristianos […]”.

A la “trata de personas, la silenciosa barbarie del siglo XXI”, dedica Misioneros su sección “Primer plano”, para poner de manifiesto que, en nuestros días, más de 20 millones de personas –sobre todo, mujeres y niños- se ven obligadas a sufrir trabajos forzados, entre ellos, la explotación sexual. Cifras aterradoras, como señala el nuevo secretario general de la OEA, Luis Almagro. Y lo peor, en su opinión, es la inacción para poner remedio a este negocio que se codea, casi en pie de igualdad, con el narcotráfico y con el tráfico de armas, lo que implica una preocupante complicidad moral. El reportaje da a conocer también las diversas iniciativas que la Iglesia católica, a través de múltiples organismos, ha puesto en marcha para combatir estas formas de explotación y atender a las víctimas. Porque estas tiene rostro y voz: “No podemos taparnos los oídos ante sus gemidos, ante sus gritos y llantos”.

La sección “Iglesia a fondo” de la revista se centra en “Uganda, perla y tesoro de la Iglesia”. Desde que el anuncio de la fe llegó a esta nación, la Iglesia local ha estado acompañando a la gente en sus alegrías y en sus penas, siendo faro de luz y de esperanza, muy especialmente, en los varios periodos de crisis por los que ha pasado este país. Otros artículos a tener en cuenta en la edición de mayo de Misioneros es la entrevista al cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila y presidente de Caritas Internationalis, quien reconoce que “los que sufren me están enseñando a amar y a tener esperanza”; o la “Misión Viva” dedicada a la iniciativa SOS Refugiados en Red; sin olvidar las secciones de “En el objetivo” y “Cultura”, que analiza la figura del papa Francisco como “filón editorial y muchos más”. 

viernes, 15 de abril de 2016

Tantas vocaciones que necesitan tanto

Guy, Vicente, Gabriel, Floride, Yun Jeong Oh, Aline... han sido la cara visible de miles de jóvenes que se forman en los territorios de misión para consagrar su vida como religiosas o sacerdotes. Son la cara visible de las 85.000 #VocacionesNativas para las que tu ayuda económica es de vital importancia.


Beatriz, Fernando y Guy estaban allí, delante de los medios de comunicación, en la presentación de la doble Jornada —de Oración por las Vocaciones y de Vocaciones Nativas— del 17 de abril. Detrás, un cartel con el lema “Te mira con pasión”.

Beatriz Castelló está en la etapa del juniorado con las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. Antes de que pudiera imaginar que algún día se vería en camino hacia la vida religiosa, su vocación comenzó a insinuarse discretamente a través de una pregunta: “¿Qué quiero transmitir?”. Tiempo después, tuvo una pista iluminadora cuando pudo conocer desde dentro, alojándose como estudiante, un centro de la que ahora es “su” congregación; una pista que consistía en la sensación profunda de “sentirse en casa”. El proceso ha continuado, y ahora puede confirmar que la vocación la ha ido conduciendo, a través de su necesidad de “vivir la vida en verdad”, hasta una certeza inexplicable: la de que “por ahí estás llamada a dar lo máximo de ti”. Es la paz que se produce al fiarse de Aquel que te ha llamado por tu nombre: “Es una decisión de mucha libertad”, dice.

Fernando Bielza, seminarista en Madrid, por sus estudios y trabajos previos como diplomático, parecía tener la vida perfectamente trazada: “El servicio público me había atraído mucho”. Pero el servicio al que el Señor le llamaba pasaba por descubrir “dónde está esencialmente lo que uno está llamado a ser”, buscar cuál es “la voluntad de Dios en mi vida, no buscarme a mí mismo”. El “solo se vive una vez” resultaba para él una verdad intensa y totalizadora: lo que él quería era “vida profundamente auténtica, que coge todo el corazón”. Ahora, en el seminario, tiene clara la importancia de romper prejuicios: los de otros —“ser cristiano no es una tara”—, pero, sobre todo, los de uno mismo. Sus estudios son para él motivo de divertida sorpresa —“¿cómo he podido vivir hasta ahora sin saber estas cosas?”— y un paso más para, efectivamente, servir, servir a Dios, servir a los demás.

Guy Bognon es un sacerdote de Benín que pudo formarse gracias a las ayudas de la Obra de San Pedro Apóstol en favor de las vocaciones nativas, y que hoy puede servir a estas desde el Secretariado Internacional de esa Obra, en el Vaticano. Formador en los seminarios en que antes se había formado —seminarios ayudados por San Pedro Apóstol, es decir, por las aportaciones y oraciones de la Iglesia universal—, él sabe bien qué es la inculturación: “Enraizar la fe en los corazones”. Quizá sin pretenderlo, Guy expresó el contraste entre el cristianismo encerrado y miedoso que a menudo vivimos en nuestras sociedades — “si no hay vocaciones, eso significa que la fe se ha quemado”—, y el cristianismo “en salida” de las Iglesias africanas, donde la vida sencillamente mostrada a los demás es en sí anuncio —allí “la fe no está escondida; se vive sin vergüenza, abiertamente, y así se ve lo que es la fe”—.

Beatriz, Fernando y Guy estaban delante de los medios de comunicación, y no sabían que no estaban ahí para hablarnos de su vocación, sino de la nuestra. De la llamada a la santidad y a la misión que el Señor nos dirige a cada uno. Porque lo del cartel iba, también, por nosotros: “Te mira con pasión”.
  
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jueves, 14 de abril de 2016

Trescientos setenta millones de seres humanos olvidados

En ellos ponen su atención las páginas centrales de la revista Misioneros de abril. En esa cifra ha cuantificado la ONU el número de personas que integran los denominados pueblos indígenas. Su situación y la de quienes los defienden son preocupantes. El desarrollo turístico, las grandes represas y las actividades mineras los expulsan a marchas forzadas de sus tierras, sin indemnización alguna y con su consiguiente empobrecimiento. Cuando estos pueblos han reaccionado y han tratado de hacer valer sus derechos, no pocos de sus miembros han sido objeto de maltrato físico, encarcelamiento, tortura o, incluso, asesinato. Muchos misioneros viven a su lado esta situación. Entre ellos, Luis y Ester, que, en una entrevista, cuentan cómo han sentido y vivido “la fuerza de una Iglesia que trabaja defendiendo la vida y los derechos de pueblos enteros”.

La Jornada de Vocaciones Nativas, que se celebra el 17 de abril, se hace también presente en este número de Misioneros. “Te mira con pasión” es su lema, para dar a conocer y destacar la entrega apasionada de quienes deciden responder con el ofrecimiento de su vida al Evangelio de los pobres desde otras latitudes, desde esas jóvenes Iglesias dispuestas a contribuir al relevo de los misioneros llegados de Europa. “Valientes, dialogantes, con los pies en la tierra…”. Así dice el reportaje que es la nueva generación de misioneros que viene del Sur. Con razón la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, que impulsa y anima la Jornada de Vocaciones Nativas, no quiere que se pierda ninguna de estas vocaciones por falta de recursos económicos. Como dice el Editorial de la revista, “hoy es necesario que miremos a esos jóvenes con pasión”, porque “son un ejemplo y una realidad que debemos cuidar y mimar para que el mensaje de Jesús llegue adonde tanto se necesita: entre las miserias del mundo”.

Finalmente, la sección “Primer Plano” está dedicada a Irán; un país que parece haber comenzado a vivir un tiempo nuevo, una especie de transición que está cambiando el tablero geopolítico. ¿Se está gestando un nuevo Oriente Medio? El tiempo lo dirá.

sábado, 9 de abril de 2016

DOS JORNADAS VOCACIONALES

El próximo 17 de abril se celebran conjuntamente la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y la Jornada de Vocaciones Nativas bajo el lema "Te mira con pasión"
Estas jornadas vocacionales se celebran el domingo del “Buen Pastor”, un día dedicado a las vocaciones para que nuestras Iglesias asuman el compromiso de ser seno materno para las vocaciones, como don del Espíritu Santo.
La Conferencia Episcopal ha acordado que, a partir de este año, la Jornada de Vocaciones Nativas, que sostiene la Obra de San Pedro Apóstol, se celebre en España el IV Domingo de Pascua, coincidiendo con la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
Desde hace 53 años, este domingo “del Buen Pastor” la Iglesia universal intensificaba su oración por el nacimiento, crecimiento y maduración de las vocaciones de especial consagración.

A la vez, desde los ámbitos territoriales de la misión llegaban noticias de las numerosas vocaciones que Dios suscitaba, como manifestación explícita de que la palabra sembrada por los misioneros y misioneras —con empeño paciente y perseverante, a veces hasta el martirio— estaba dando su fruto. Por la convergencia de objetivos, era lógico que estas dos Jornadas coincidieran en el mismo domingo.

jueves, 7 de abril de 2016

“Revolución de la ternura”: Encuentro Misionero de Jóvenes

OMPRESS-MADRID (7-04-16) Mañana viernes dará comienzo en El Escorial el Encuentro Misionero de Jóvenes que, convocado por las Obras Misionales Pontificias, durará hasta este domingo 10 de abril.


Tomarán parte en esta ya duodécima edición, más de 130 jóvenes, venidos de 24 diócesis, con el objetivo de compartir sus experiencias misioneras y de reflexionar sobre la misión, como espacio de cercanía y de ternura. 

Muchos de ellos han tenido la oportunidad de estar en la misión en verano. Otros colaboran, desde aquí, en las delegaciones diocesanas de misiones. Otros, simplemente, tienen inquietud misionera.

El lema, “Revolución de la ternura”, inspirado en uno de los temas preferidos del Papa Francisco, muestra que puede hacerse una revolución pacífica en este mundo que lo transforme según el Evangelio. Juan Martínez, uno de los organizadores del encuentro, anima a sumarse porque el Año de la Misericordia “es una oportunidad para experimentar y plasmar la revolución de la ternura”. A través de testimonios, podrán ver cómo la ternura supone una verdadera revolución para las conciencias anquilosadas, cómo cambia a las personas y a la sociedad.

Para hacer práctica la reflexión, se tendrá un taller, “Expresiones de ternura con el otro”. Su objetivo es ayudarles a que hagan suya la experiencia de la misericordia, comprendan el significado de las obras de misericordia y se impliquen en compromisos concretos de misericordia y ternura con el “otro”. También se profundizará en el compromiso misionero de los jóvenes, a través de dos posibilidades para un futuro inmediato: la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia y las experiencias misioneras de diverso tipo que pueden realizar.

El encuentro quiere crear un clima de convivencia fraterna, en el que los tiempos libres, los momentos de oración y las actividades lúdicas se alternen, y refuercen la amistad y el compromiso solidario de todos con la misión. Comenzará mañana con la cena y posterior actuación del cantante Gay Suñer. En la mañana del sábado, los jóvenes misioneros reflexionarán sobre la ternura, a través de las intervenciones de Sor Isabel María Higueras, de JMV, y del religioso javeriano Rolando Ruiz Durán, además de algún otro testimonio misionero. Por la tarde, en una de las partes más emblemáticas del Monasterio de El Escorial, tendrá lugar el taller práctico, antes mencionado. El día culminará con una vigilia de oración vocacional.

La mañana del domingo comenzará con testimonios de personas que han experimentado la misericordia hecha vida en la misión, en España y como inmigrantes. Después, Raúl Tinajero –director de departamento de pastoral juvenil de la Conferencia Episcopal Española- informará sobre la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Cracovia el próximo julio. El encuentro culminará con la explicación de la Guía compartir la Misión, que recopila todas las ofertas de experiencias misioneras de verano que ofrecen las congregaciones e instituciones misioneras.

APP INFANCIA MISIONERA 2016