• "SÍGUEME"


    22 de enero: Jornada de Infancia Misionera 2017
  • INFANCIA MISIONERA


    Demos voz a los niños, son parte de la Iglesia y parte importante
  • ¿QUÉ ES INFANCIA MISIONERA?


    Una obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo
  • ¿CÓMO AYUDA INFANCIA MISIONERA?


    Con cerca de 17 millones de euros de ayudas enviadas y más de 2.700 proyectos atendidos
  • ¿CÓMO PUEDES AYUDAR?


    Tu donativo servirá para que miles de niños puedan llevar una vida digna

lunes, 16 de enero de 2017

EL PAPA FRANCISCO Y LOS NIÑOS

¿SOFÁ O ZAPATOS?

FRANCISCO NOS ANIMA A SEGUIR A JESÚS

En la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia, el papa Francisco dirigió un discurso a los congregados para la vigilia de oración (30-7-2016). Sus palabras a los jóvenes –fácilmente aplicables a la realidad de los niños– pueden leerse como un estupendo enlace entre el pasado DOMUND y esta Jornada de Infancia Misionera.


“Sal de tu tierra”...

“Mientras rezábamos, me venía la imagen de los apóstoles el día de Pentecostés. Una escena que nos puede ayudar a comprender todo lo que Dios sueña hacer en nuestra vida, en nosotros y con nosotros. Aquel día, los discípulos estaban encerrados por miedo. Se sentían amenazados por un entorno que los perseguía, que los arrinconaba en una pequeña habitación, obligándolos a permanecer quietos y paralizados. El temor se había apoderado de ellos. En ese contexto, pasó algo espectacular, algo grandioso. Vino el Espíritu Santo y unas lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno, impulsándolos a una aventura que jamás habrían soñado. Así, las cosas cambian totalmente. [...]
Pero en la vida hay otra parálisis todavía más peligrosa [que el miedo] y muchas veces difícil de identificar, y que nos cuesta mucho descubrir. Me gusta llamarla la parálisis que nace cuando se confunde «felicidad» con un «sofá». Sí, creer que para ser feliz necesitamos un buen sofá. Un sofá que nos ayude a estar cómodos, tranquilos, bien seguros. Un sofá –como los que hay ahora, modernos, con masajes adormecedores incluidos– que nos garantiza horas de tranquilidad para trasladarnos al mundo de los videojuegos y pasar horas frente al ordenador. Un sofá contra todo tipo de dolores y temores. Un sofá que nos haga quedarnos cerrados en casa, sin fatigarnos ni preocuparnos. La «sofá-felicidad» es probablemente la parálisis silenciosa que más nos puede perjudicar. [...]
No vinimos a este mundo a «vegetar», a pasarlo cómodamente, a hacer de la vida un sofá que nos adormezca; al contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar una huella. Es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella. Pero cuando optamos por la comodidad, por confundir felicidad con consumir, entonces el precio que pagamos es muy, pero que muy caro: perdemos la libertad. No somos libres de dejar una huella”.


… y “Sígueme”

“Amigos, Jesús es el Señor del riesgo, es el Señor del siempre «más allá». Jesús no es el Señor del confort, de la seguridad y de la comodidad. Para seguir a Jesús, hay que tener una cuota de valentía, hay que animarse a cambiar el sofá por un par de zapatos que te ayuden a caminar por caminos nunca soñados y menos pensados, por caminos que abran nuevos horizontes, capaces de contagiar alegría, esa alegría que nace del amor de Dios, la alegría que deja en tu corazón cada gesto, cada actitud de misericordia. Ir por los caminos siguiendo la «locura» de nuestro Dios, que nos enseña a encontrarlo en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el amigo caído en desgracia, en el que está preso, en el refugiado y el emigrante, en el vecino que está solo. [...] En todos los ámbitos en los que nos encontremos, ese amor de Dios nos invita a llevar la Buena Nueva, haciendo de la propia vida una entrega a Él y a los demás. [...]
Ese es el secreto, queridos amigos, que todos estamos llamados a experimentar. Dios espera algo de ti. ¿Lo habéis entendido? Dios quiere algo de ti, Dios te espera a ti. Dios viene a romper nuestras clausuras, viene a abrir las puertas de nuestras vidas, de nuestras visiones, de nuestras miradas. Dios viene a abrir todo aquello que te encierra. Te está invitando a soñar, te quiere hacer ver que el mundo contigo puede ser distinto. Eso sí, si tú no pones lo mejor de ti, el mundo no será distinto. Es un reto.
El tiempo que hoy estamos viviendo no necesita jóvenes-sofá, sino jóvenes con zapatos; mejor aún, con los botines puestos. Este tiempo solo acepta jugadores titulares en la cancha, no hay espacio para suplentes. El mundo de hoy pide que seáis protagonistas de la historia, porque la vida es linda, siempre y cuando queramos vivirla, siempre y cuando queramos dejar una huella. [...]
Cuando el Señor nos llama no piensa en lo que somos, en lo que éramos, en lo que hemos hecho o dejado de hacer. Al contrario: Él, en ese momento que nos llama, está mirando todo lo que podríamos dar, todo el amor que somos capaces de contagiar. Su apuesta siempre es al futuro, al mañana. Jesús te proyecta al horizonte, nunca al museo. [...]

Hoy Jesús, que es el camino, te llama a ti, a ti, a ti a dejar tu huella en la historia. Él, que es la vida, te invita a dejar una huella que llene de vida tu historia y la de tantos otros. Él, que es la verdad, te invita a abandonar los caminos del desencuentro, la división y el sinsentido. ¿Te animas? ¿Qué responden –lo quiero ver– tus manos y tus pies al Señor, que es camino, verdad y vida? ¿Estás dispuesto?”.

sábado, 14 de enero de 2017

INFANCIA MISIONERA 2017. "SÍGUEME"


“SÍGUEME”. Es la tercera etapa del recorrido misionero propuesto para los años 2015-2018. Tras descubrir la Buena Noticia de que todos somos hijos de Dios, con el lema “Yo soy uno de ellos” (2015), se inició a los niños en la necesidad de agradecer todo lo que están recibiendo, con la expresión “Gracias” (2016). En este tercer tramo, Jesús llama a seguirle, a asumir un estilo de vida conforme a su ejemplo. Infancia Misionera se convierte así en una escuela de aprendizaje para los niños.

“SÍGUEME”. Al contemplar el rostro y sentir la ternura de la mirada de Jesús, los niños escuchan con atención la invitación a ser el mejor de sus amigos. Se trata de que los pequeños oigan esta invitación y respondan con prontitud.


CARTEL

Una “escalera” con los peldaños que marcan las letras de la palabra “Sígueme”. La subida es laboriosa, como se refleja en el rostro de los niños que están escalando. Para llegar a la meta hay que esforzarse y ascender poco a poco. Aunque ese esfuerzo es individual, el recorrido se hace en compañía de los demás niños del mundo.

Los niños que suben representan a los chicos y chicas de Infancia Misionera, un servicio de la Iglesia que les ayuda a descubrir que ellos pueden ser también misioneros. Con la mochila de sus vidas al hombro e integrados en los pequeños grupos de esta Obra, dibujan la bella imagen de quienes se han puesto en camino siguiendo a Jesús.


OBJETIVOS


Iniciar en los niños la experiencia de seguir a Jesús, poniendo las pisadas sobre sus huellas.

Suscitar en ellos una disposición a salir de sí mismos, para descubrir la belleza de caminar juntos en los grupos de Infancia Misionera.

Implicarles en actividades promovidas en la parroquia o en el colegio con motivo de la Jornada de Infancia   Misionera, y también a lo largo del año, para ayudar a los niños más necesitados.


Motivar a los educadores, catequistas y padres para que faciliten a los más pequeños su participación, como protagonistas, en la corriente de solidaridad misionera que promueve esta Obra Pontificia.

domingo, 18 de diciembre de 2016

LOS NIÑOS Y NIÑAS DE INFANCIA MISIONERA ANUNCIAN LA NAVIDAD

Sábado 17 de Diciembre: el día amaneció frío pero luego brilló la luz...



Comenzamos en el patio del colegio Misioneras de la Providencia. Nuestro Obispo, Don Raul Berzosa, nos dirigió unas palabras de envío. Tras la realización de un MANNEQUIN CHALLENGE salimos todos en ruta por las calles de Ciudad Rodrigo, felicitando la Navidad a los Mirobrigenses en nombre de los Misioneros de la Diócesis. 

Por el trayecto, cantando villancicos, los niños corrían a poner estrellas cerca del corazón de la gente, felicitando la Navidad. Unos iban a los establecimientos, otros regresaban de las calles adyacentes, el grupo continuaba por la calle Madrid hasta la plaza. Bajo el  portal del Ayuntamiento un grupo de turistas se unió a la Alegría, bailando con nosotros "Los peces en el río". 

Después hacia el Campo del Pozo, nos dividimos en tres grupos y cada uno de ellos fuimos a una residencia donde estuvimos acompañando con villancicos a los ancianos y a sus familias y cuidadores.

Ya de regreso, como final de la actividad, organizamos un flashmob y bailamos al son de la música. El delegado de misiones, D. José María Veleiro, nos animó a llevar a todos la luz y la alegría de la Navidad, incluyendo en nuestros deseos y acciones a los niños que no tienen todo lo que nosotros. Para acordarnos de ellos durante las fiestas,  a todos se repartió la Hucha del compartir, explicando su siginificado y añadiendo que con un poco de lo nuestro logramos mucho para los demás.

Las calles de Ciudad Rodrigo están engalanadas, todo está preparado para las fiestas, pero a la Gente aún le faltaba la Alegría en el Corazón, la Alegría de los niños que ayer trajeron por fin el ambiente navideño a la Ciudad.

lunes, 12 de diciembre de 2016

REGRESAN LOS SEMBRADORES DE ESTRELLAS

Este año recorreremos las calles de Ciudad Rodrigo, las residencias de Ancianos mirobrigenses, y visitaremos las localidades de Tamames, Villavieja, Martín de Yeltes y La Fuente de San Esteban

Cuando salen los niños a cantar villancicos y poner estrellas felicitando la Navidad de parte de los Misioneros Civitatenses, la gente se alegra y empieza a vivir el ambiente de alegría que conlleva la Navidad.

Como en muchos lugares, en Ciudad Rodrigo cada año llegan antes los adornos de los comercios, las luces en las calles y las decoraciones navideñas. Todos sabemos que esto es un reclamo para las compras, los gastos y el consumo.

Por eso, cuando los niños van cantando, pegando una estrella en la solapa de la gente, y felicitando la Navidad, sin pedir nada a cambio, el recelo da paso a la sorpresa, la sonrisa y la alegría. A veces no nos creemos que llevar felicidad a las personas que nos rodean no depende del dinero sino de la sonrisa de los niños. 


Este año nos esforzaremos aún más en hacer realidad este sueño. Les diremos que Jesús Nace para Todos. Les felicitaremos la Navidad de parte de todos los misioneros Civitatenses que están pasando la Navidad haciendo sonreír a otros niños, en otras realidades sociales y culturales. Buscar, encontrar, seguir, y hablar de Jesús es lo que tiene, que nos hace felices y por eso vamos a cantarlo por todas partes.

Estas serán las fechas:

Christma de Jimena Mielgo Anciones. 
Día 17, a las 11:15 de la mañana desde el Colegio Misioneras de la Providencia, para recorrer Ciudad Rodrigo, visitar las tres residencias de ancianos de dentro de Murallas: San José, Obispo Téllez y el Hospital de la Pasión, y terminar con una animación en la plaza del Campo del Pozo.
El mismo 17 por la tarde nos iremos a Tamames.
Día 22 por la tarde, vamos a Villavieja de Yeltes.
Día 23 por la mañana, a Martín del Yeltes, y por la tarde, a La Fuente de San Esteban.
Encontraremos también algún momento para ir a las residencias de fuera de murallas.

Para las salidas a los pueblos, consulta en la Delegación de Misiones. Lo vamos a pasar en grande, pero además vamos a llevar la Alegría de la Navidad. Te esperamos.


Guía para el Adviento Misionero 2016

Vivir el Adviento con corazón misionero, es el objetivo de la Guía de Adviento 2016


Obras Misionales Pontificias, a través del Secretariado de Infancia Misionera, presenta la guía 'Adviento Misionero 2016' para el tiempo de Adviento. Va dirigido a los agentes de pastoral, catequistas, profesores de religión y animadores para que compartan con los niños la importancia de este tiempo litúrgico previo a la Navidad. Se trata de un material ligado también a la campaña de Infancia Misionera y a su jornada que se celebrará el próximo mes de enero bajo el lema de “Sígueme”.

El Secretariado de Infancia Misionera ofrece este material de animación misionera para niños, “planteamos el Adviento desde una actividad que realizan con frecuencia los niños cuando salen al campo o participan en alguna acampada o campamento: se trata de un rastreo. Hay un objetivo que conseguir y, mediante una serie de pistas, los rastreadores deben llegar hasta él. También nuestro Adviento tiene un objetivo concreto: llegar al encuentro con Jesús en Belén. Cada semana de Adviento vamos a ir descubriendo, guiados por la Palabra de Dios, una pista que nos lleve a vivir bien la Navidad. Esas pistas van a ser la atención, la formación, la paciencia y la sencillez”.

Este cuadernillo dedicado al Adviento Misionero tiene como objetivos: proporcionar a los agentes de pastoral una ayuda para que los niños descubran la naturaleza del Adviento como tiempo de preparación personal y comunitaria para recibir a Jesús en Navidad; integrar en esta actividad el proceso de preparación de la Jornada de Infancia Misionera, teniendo presente el lema de este año, “Sígueme”; colaborar con los educadores para que los niños, desde la escucha de la Palabra de Dios y la oración, descubran la dimensión misionera que conlleva la acogida de Jesús en nuestras vidas; y ayudar a las familias a acompañar a los niños en la realización de las actividades y de los signos que les proponemos para vivir con espíritu misionero este tiempo litúrgico.
Además, el cuadernillo recoge otra actividad misionera de los niños, previa a la Navidad, la conocida campaña “Sembradores de Estrellas”. Presenta unas pautas para preparar esta actividad, así como el texto de la celebración del envío – como pequeños misioneros – a recordar que Jesús nace para todos.
Para descargar la Guía de Adviento Misionero 2016:


Concurso de Christmas de Navidad

 Los niños Civitatenses participaron en gran número en el concurso convocado por Obras Misionales Pontificias.

El pasado 2 de diciembre se reunió el jurado para deliberar y decidir los clasificados que serían enviados a Madrid para el concurso nacional de Christmas de Infancia Misionera.

Dibujo de María García Manzano
En esta edición, la participación ha sido muy numerosa, han participado niños de Colegios, Parroquias y de algún pueblo de la Diócesis.

El Jurado no lo tuvo nada fácil, de los 114 Christmas presentados, en una primera elección fueron retirados 58 por considerar que no cumplían del todo con las bases del concurso (tamaño incorrecto, falta de mensaje navideño o misionero, elementos en relieve, sin datos del participante); para posteriormente pasar a decidir entre los 56 restantes de entre los que se destacaron, como finalistas, seis de ellos. Pero había que elegir dos solamente para enviar a la fase nacional, así que tras una difícil deliberación se seleccionaron los dos dibujos que aparecen en estas líneas: El de María García Manzano, de 11 años (Parroquia El Salvador y Colegio Misioneras de la Providencia-Santa Teresa) y el de Mónica Fernández Benito, de 8 años (Parroquia de San Andrés y Colegio Misioneras de la Providencia-Santa Teresa)

Dibujo de Mónica Fernández Benito
Nos cuentan que en la fase nacional ambos dibujos han tenido gran acogida. No resultaron elegidos entre los ganadores. Pero quedaron muy bien posicionados, el de María incluso ha recibido una mención especial a propuesta del Jurado.

Estamos muy orgullosos de todos los niños que habéis participado. Para nosotros, todos habéis sido campeones. Tenemos que daros sinceramente nuestra enhorabuena, como también a vuestras familias, catequistas, profesores y Párrocos que han apoyado la animación misionera en la Diócesis de Ciudad Rodrigo. Sabemos que sin ellos, que os han animado a hacer vuestros dibujos, no podríamos haber logrado una participación tan importante. Y estamos seguros de que todos habéis profundizado en el ¡Sígueme!: mensaje de Jesús que es el lema para este año de Infancia Misionera.

Te invitamos a ver la noticia de la fase nacional pinchando aquí.

sábado, 22 de octubre de 2016

VIGILIA DE LA LUZ



¡El sábado 22 de octubre vamos a rezar por los Misioneros!

El DOMUND nos recuerda cada mes de octubre la silenciosa pero irreemplazable labor de los Misioneros. Enmarcada en el Octubre Misionero, es la Jornada que la Iglesia dedica a la Evangelización en el mundo. 

A pesar de los recuerdos que nos llegan a la memoria al recordar la palabra DOMUND, (la visita de algún misionero, aquellas huchas con las que recorríamos las calles en la infancia, El tren misionero, la Animación de los catequistas y profesores, las pegatinas que se ponían en la solapa de los sufridos colaboradores...), Esta no es una Jornada de Especial Colaboración económica, como muchos pueden pensar. 
El Domingo Mundial de Oración por las Misiones concentra en su esencia los cuatro aspectos en que se centra el Octubre Misionero, la Oración y el Sacrificio, Las vocaciones misioneras, la Cooperación Económica y las Comunidades Misioneras Eclesiales. Es el carisma de las cuatro Obras Misionales Pontificias
Por eso se renuevan los esfuerzos, desde el inicio del Curso, por animar junto con el reparto de los materiales, a párrocos, conventos, educadores, catequistas, familias y niños, se anima en persona, en los medios de comunicación y en las redes sociales. Es una labor, la de los voluntarios de la Delegación de Misiones, con la colaboración de todos los agentes de la Diócesis, que luego, a lo largo del Curso escolar, va desarrollándose en los diferentes aspectos que potencian las Obras de Infancia Misionera y San Pedro Apóstol.
A pesar de esta visión de conjunto, hay algo que nunca perdemos de vista, nuestros MISIONEROS, cuarenta, (arriba o abajo, según los registros), repartidos por este MUNDO, que los necesita, porque un día respondieron con valentía a la inquietud de la llamada a SALIR DE SU TIERRA, desde este pequeño rincón fronterizo al sudoeste de Salamanca.
Nos reuniremos con ellos el próximo Sábado, 22 de Octubre, en la Iglesia Parroquial de El Salvador. Un misionero nos hablará de su vivencia, y junto a él estaremos en la Oración y el Espíritu con todos los misioneros. Rezando por ellos y agradeciendo al Padre que SALIERAN a llevar el Evangelio y la Misericordia de Dios a los más necesitados de ellos. Será a las 20:00 horas. No faltes.




lunes, 12 de septiembre de 2016

SAL DE TU TIERRA


EL CURSO QUE COMIENZA NOS INVITA A LA SALIDA MISIONERA


Volvemos de nuestros descansos estivales, y a pesar de que la actividad en la Delegación no ha desaparecido, sí que en el Verano cambia de aspecto para dedicarse a otras tareas que durante el curso no emprendemos. 

En verano tuvimos una Convivencia con todas las delegaciones de la zona Duero, en Toro, que aprovechamos para conocernos, disfrutar y visitar la exposición de Las Edades del Hombre.

Desde la Delegación como broche al curso anterior se organizó una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Fátima. Con gran acogida por parte de los voluntarios de la Delegación y los fieles de Ciudad Rodrigo

En Julio celebramos en Ciudad Rodrigo el Día del Misionero Diocesano, organizada conjuntamente con la delegación de Misiones de Salamanca. En la celebración eucarística entramos en la Catedral por la Puerta del Perdón, para así ganar el jubileo en el Año de la Misericordia. También visitamos la exposición Cervantes, lengua del alma, que no podíamos dejar de ver, ya que en este año cervantino es cualificada como de las mejores de su nivel. 

En Agosto, como en pasadas ediciones, montamos nuestro puesto de Misiones en el Mercado tradicional del Martes Mayor, es la sexta ocasión en que lo hacemos, no solamente por la pequeña colaboración que podemos realizar con los fondos que obtenemos, sino por la posibilidad de llevar a las calles de Ciudad Rodrigo la animación misionera, divulgando la tarea que llevamos a cabo en apoyo a los misioneros Mirobrigenses.

En la delegación, que cambia su horario de acogida, también recibimos a los misioneros que vienen por sus tierras de origen a descansar y ponerse al día en las situaciones familiares, o las de salud, así hemos estado con David (que está ya de vuelta en su destino en Singapur) o Arturo (ya de vuelta en Guantánamo, Cuba), entre otros visitantes, a quienes nos alegra recibir.

Tras los calores, el pasado 5 de Septiembre dos voluntarias, Pilar y Marisa, participaron en las Jornadas de Animación Misionera que la Zona Duero convoca todos los años en Palencia. Acudieron junto con el Delegado de Misiones, José Maria Rodríguez Veleiro, y allí estuvieron con D. Raúl Berzosa, Obispo de nuestra diócesis Civitatense, que acudió como en otras ocasiones, para compartir e impartir una ponencia.

También hemos participado en la formación, en Julio en las Jornadas de Misionología, y en Septiembre en la formación en materia de Redes Sociales, impartida en la sede de OMP.

De nuevo empieza el curso escolar, y retomamos las actividades del curso pastoral y de animación misionera. Es hora de emprender de nuevo el camino, y acudir a la llamada misionera que nos invita a SALIR, a caminar. Ya tenemos la programación lista, podéis consultarla en el enlace lateral y al final de este post. Iremos concretando los programas con horarios y lugares, o incorporando nuevas acciones según sea posible. 

Os invitamos a todos a participar con alegría de este nuevo curso, en esta tarea cabemos todos, y todos nos acogemos unos a otros. Si queréis participar, no lo dudéis, ya os estamos esperando.


El Equipo de la Delegación de Misiones
Puedes consultar la programación General para este Curso pinchando Aquí.

martes, 26 de julio de 2016

Revista Misioneros de verano... No te la pierdas

Alfonso nos presenta el contenido de esta revista, que podrás leer pinchando el enlace del lateral derecho de este blog.

El decimocuarto viaje internacional del pontificado ha conducido al papa Francisco al Cáucaso, concretamente a Armenia, “la primera nación cristiana”. A este asunto dedica sus páginas centrales la revista Misioneros de verano. En las pocas más de 50 horas que ha durado la visita –la primera etapa de un periplo que a finales de septiembre le llevará también a los países vecinos de Georgia y Azerbaiyán-, Francisco ha ofrecido un sentido tributo a las víctimas del que fue el primer genocidio del siglo XX y que se cobró la vida de entre 1,2 y 1,5 millones de personas de esta nación. “Rindo homenaje –dijo el Papa- al pueblo armenio, que, iluminado por la luz del Evangelio, incluso en los momentos más trágicos de su historia, siempre ha encontrado en la cruz y la resurrección de Cristo la fuerza para levantarse de nuevo y reemprender el camino con dignidad”. Durante la estancia, el Santo Padre también ha tenido la oportunidad de estrechar lazos con la Iglesia apostólica armenia, a la que pertenece el 95% de los tres millones de habitantes del país.
Perú y las elecciones que el pasado 5 de junio han tenido lugar en el país andino son el tema que la revista Misioneros aborda en el reportaje de su sección “Primer Plano”. Unos comicios que han sido los más reñidos de cuantos ha vivido la nación en toda su historia. 42.597 papeletas, de un total de 17,1 millones, son las que han dado la victoria a Pedro Pablo Kuczynski (Peruanos por el Kambio, PKK) sobre Keiko Fujimori (Fuerza Popular). El nuevo presidente tiene de peruano lo justo. De hecho, es considerado un “gringo simpático” por gran parte de la población. La corrupción y la inseguridad serán los dos grandes retos a afrontar por Kuczynski.
La sección “Iglesia a fondo” de Misioneros está dedicada a la Pontificia Unión Misional (PUM); la más joven de las Obras Misionales que, sin embargo, celebrará el 31 de octubre de este 2016 su más redondo cumpleaños, su primer siglo: ¡100 años de vida! Hoy, la PUM, que surgió para animar a los animadores, para ser el despertador de la conciencia misionera, continúa realizando un esfuerzo constante de sensibilización entre los sacerdotes, religiosos, religiosas y animadores de las comunidades cristianas, para que el ideal misionero se traduzca en formas adecuadas de pastoral y catequesis.

La revista Misioneros completa su oferta informativa con una interesante entrevista a un misionero en China o el testimonio del primer sacerdote nativo de Mongolia. Sin olvidar sus habituales secciones de “Cultura”, “Carismas Misioneros”, “Tribuna”, “Editorial”…

lunes, 25 de julio de 2016

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXXI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2016

De:  Misiones Cádiz y Ceuta
OMP, Papa Francisco, JMJ Cracovia 2106,

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7)


Queridos jóvenes:

Hemos llegado ya a la última etapa de nuestra peregrinación a Cracovia, donde el próximo año, en el mes de julio, celebraremos juntos la XXXI Jornada Mundial de la Juventud. En nuestro largo y arduo camino nos guían las palabras de Jesús recogidas en el “sermón de la montaña”. Hemos iniciado este recorrido en 2014, meditando juntos sobre la primera de las Bienaventuranzas: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5,3). Para el año 2015 el tema fue «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios» (Mt 5,8). En el año que tenemos por delante nos queremos dejar inspirar por las palabras: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5,7).

1. El Jubileo de la Misericordia
Con este tema la JMJ de Cracovia 2016 se inserta en el Año Santo de la Misericordia, convirtiéndose en un verdadero Jubileo de los Jóvenes a nivel mundial. No es la primera vez que un encuentro internacional de los jóvenes coincide con un Año jubilar. De hecho, fue durante el Año Santo de la Redención (1983/1984) que San Juan Pablo II convocó por primera vez a los jóvenes de todo el mundo para el Domingo de Ramos. Después fue durante el Gran Jubileo del Año 2000 en que más de dos millones de jóvenes de unos 165 países se reunieron en Roma para la XV Jornada Mundial de la Juventud. Como sucedió en estos dos casos precedentes, estoy seguro de que el Jubileo de los Jóvenes en Cracovia será uno de los momentos fuertes de este Año Santo.
Quizás alguno de ustedes se preguntará: ¿Qué es este Año jubilar que se celebra en la Iglesia? El texto bíblico del Levítico 25 nos ayuda a comprender lo que significa un “jubileo” para el pueblo de Israel: Cada cincuenta años los hebreos oían el son de la trompeta (jobel) que les convocaba (jobil) para celebrar un año santo, como tiempo de reconciliación (jobal) para todos. En este tiempo se debía recuperar una buena relación con Dios, con el prójimo y con lo creado, basada en la gratuidad. Por ello se promovía, entre otras cosas, la condonación de las deudas, una ayuda particular para quien se empobreció, la mejora de las relaciones entre las personas y la liberación de los esclavos.
Jesucristo vino para anunciar y llevar a cabo el tiempo perenne de la gracia del Señor, llevando a los pobres la buena noticia, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos (cfr. Lc 4,18-19). En Él, especialmente en su Misterio Pascual, se cumple plenamente el sentido más profundo del jubileo. Cuando la Iglesia convoca un jubileo en el nombre de Cristo, estamos todos invitados a vivir un extraordinario tiempo de gracia. La Iglesia misma está llamada a ofrecer abundantemente signos de la presencia y cercanía de Dios, a despertar en los corazones la capacidad de fijarse en lo esencial. En particular, este Año Santo de la Misericordia «es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre» (Homilía en las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia, 11 de abril de 2015).

2. Misericordiosos como el Padre
El lema de este Jubileo extraordinario es: «Misericordiosos como el Padre» (cfr. Misericordiae Vultus, 13), y con ello se entona el tema de la próxima JMJ. Intentemos por ello comprender mejor lo que significa la misericordia divina.
El Antiguo Testamento, para hablar de la misericordia, usa varios términos; los más significativos son los de hesed y rahamim. El primero, aplicado a Dios, expresa su incansable fidelidad a la Alianza con su pueblo, que Él ama y perdona eternamente. El segundo, rahamim, se puede traducir como “entrañas”, que nos recuerda en modo particular el seno materno y nos hace comprender el amor de Dios por su pueblo, como es el de una madre por su hijo. Así nos lo presenta el profeta Isaías: «¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!» (Is 49,15). Un amor de este tipo implica hacer espacio al otro dentro de uno, sentir, sufrir y alegrarse con el prójimo.
En el concepto bíblico de misericordia está incluido lo concreto de un amor que es fiel, gratuito y sabe perdonar. En Oseas tenemos un hermoso ejemplo del amor de Dios, comparado con el de un padre hacia su hijo: «Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; […] ¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer» (Os 11,1-4). A pesar de la actitud errada del hijo, que bien merecería un castigo, el amor del padre es fiel y perdona siempre a un hijo arrepentido. Como vemos, en la misericordia siempre está incluido el perdón; ella «no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo. […] Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón» (Misericordiae Vultus, 6).
El Nuevo Testamento nos habla de la divina misericordia (eleos) como síntesis de la obra que Jesús vino a cumplir en el mundo en el nombre del Padre (cfr. Mt 9,13). La misericordia de nuestro Señor se manifiesta sobre todo cuando Él se inclina sobre la miseria humana y demuestra su compasión hacia quien necesita comprensión, curación y perdón. Todo en Jesús habla de misericordia, es más, Él mismo es la misericordia.
En el capítulo 15 del Evangelio de Lucas podemos encontrar las tres parábolas de la misericordia: la de la oveja perdida, de la moneda perdida y aquélla que conocemos como la del “hijo pródigo”. En estas tres parábolas nos impresiona la alegría de Dios, la alegría que Él siente cuando encuentra de nuevo al pecador y le perdona. ¡Sí, la alegría de Dios es perdonar! Aquí tenemos la síntesis de todo el Evangelio. «Cada uno de nosotros es esa oveja perdida, esa moneda perdida; cada uno de nosotros es ese hijo que ha derrochado la propia libertad siguiendo ídolos falsos, espejismos de felicidad, y ha perdido todo. Pero Dios no nos olvida, el Padre no nos abandona nunca. Es un padre paciente, nos espera siempre. Respeta nuestra libertad, pero permanece siempre fiel. Y cuando volvemos a Él, nos acoge como a hijos, en su casa, porque jamás deja, ni siquiera por un momento, de esperarnos, con amor. Y su corazón está en fiesta por cada hijo que regresa. Está en fiesta porque es alegría. Dios tiene esta alegría, cuando uno de nosotros pecadores va a Él y pide su perdón» (Ángelus, 15 de septiembre de 2013).
La misericordia de Dios es muy concreta y todos estamos llamados a experimentarla en primera persona. A la edad de diecisiete años, un día en que tenía que salir con mis amigos, decidí pasar primero por una iglesia. Allí me encontré con un sacerdote que me inspiró una confianza especial, de modo que sentí el deseo de abrir mi corazón en la Confesión. ¡Aquel encuentro me cambió la vida! Descubrí que cuando abrimos el corazón con humildad y transparencia, podemos contemplar de modo muy concreto la misericordia de Dios. Tuve la certeza que en la persona de aquel sacerdote Dios me estaba esperando, antes de que yo diera el primer paso para ir a la iglesia. Nosotros le buscamos, pero es Él quien siempre se nos adelanta, desde siempre nos busca y es el primero que nos encuentra. Quizás alguno de ustedes tiene un peso en el corazón y piensa: He hecho esto, he hecho aquello… ¡No teman! ¡Él les espera! Él es padre: ¡siempre nos espera! ¡Qué hermoso es encontrar en el sacramento de la Reconciliación el abrazo misericordioso del Padre, descubrir el confesionario como lugar de la Misericordia, dejarse tocar por este amor misericordioso del Señor que siempre nos perdona!
Y tú, querido joven, querida joven, ¿has sentido alguna vez en ti esta mirada de amor infinito que, más allá de todos tus pecados, limitaciones y fracasos, continúa fiándose de ti y mirando tu existencia con esperanza? ¿Eres consciente del valor que tienes ante Dios que por amor te ha dado todo? Como nos enseña San Pablo, «la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores» (Rom 5,8). ¿Pero entendemos de verdad la fuerza de estas palabras?
Sé lo mucho que ustedes aprecian la Cruz de las JMJ – regalo de San Juan Pablo II – que desde el año 1984 acompaña todos los Encuentros mundiales de ustedes. ¡Cuántos cambios, cuántas verdaderas y auténticas conversiones surgieron en la vida de tantos jóvenes al encontrarse con esta cruz desnuda! Quizás se hicieron la pregunta: ¿De dónde viene esta fuerza extraordinaria de la cruz? He aquí la respuesta: ¡La cruz es el signo más elocuente de la misericordia de Dios! Ésta nos da testimonio de que la medida del amor de Dios para con la humanidad es amar sin medida! En la cruz podemos tocar la misericordia de Dios y dejarnos tocar por su misericordia. Aquí quisiera recordar el episodio de los dos malhechores crucificados junto a Jesús. Uno de ellos es engreído, no se reconoce pecador, se ríe del Señor; el otro, en cambio, reconoce que ha fallado, se dirige al Señor y le dice: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino». Jesús le mira con misericordia infinita y le responde: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso» (cfr. Lc 23,32.39-43). ¿Con cuál de los dos nos identificamos? ¿Con el que es engreído y no reconoce sus errores? ¿O quizás con el otro que reconoce que necesita la misericordia divina y la implora de todo corazón? En el Señor, que ha dado su vida por nosotros en la cruz, encontraremos siempre el amor incondicional que reconoce nuestra vida como un bien y nos da siempre la posibilidad de volver a comenzar.

3. La extraordinaria alegría de ser instrumentos de la misericordia de Dios
La Palabra de Dios nos enseña que «la felicidad está más en dar que en recibir» (Hch 20,35). Precisamente por este motivo la quinta Bienaventuranza declara felices a los misericordiosos. Sabemos que es el Señor quien nos ha amado primero. Pero sólo seremos de verdad bienaventurados, felices, cuando entremos en la lógica divina del don, del amor gratuito, si descubrimos que Dios nos ha amado infinitamente para hacernos capaces de amar como Él, sin medida. Como dice San Juan: «Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. […] Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros» (1 Jn 4,7-11).
Después de haberles explicado a ustedes en modo muy resumido cómo ejerce el Señor su misericordia con nosotros, quisiera sugerirles cómo podemos ser concretamente instrumentos de esta misma misericordia hacia nuestro prójimo.
Me viene a la mente el ejemplo del beato Pier Giorgio Frassati. Él decía: «Jesús me visita cada mañana en la Comunión, y yo la restituyo del mísero modo que puedo, visitando a los pobres». Pier Giorgio era un joven que había entendido lo que quiere decir tener un corazón misericordioso, sensible a los más necesitados. A ellos les daba mucho más que cosas materiales; se daba a sí mismo, empleaba tiempo, palabras, capacidad de escucha. Servía siempre a los pobres con gran discreción, sin ostentación. Vivía realmente el Evangelio que dice: «Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto» (Mt 6,3-4). Piensen que un día antes de su muerte, estando gravemente enfermo, daba disposiciones de cómo ayudar a sus amigos necesitados. En su funeral, los familiares y amigos se quedaron atónitos por la presencia de tantos pobres, para ellos desconocidos, que habían sido visitados y ayudados por el joven Pier Giorgio.
A mí siempre me gusta asociar las Bienaventuranzas con el capítulo 25 de Mateo, cuando Jesús nos presenta las obras de misericordia y dice que en base a ellas seremos juzgados. Les invito por ello a descubrir de nuevo las obras de misericordia corporales: dar de comer a los hambrientos, dar de beber a los sedientos, vestir a los desnudos, acoger al extranjero, asistir a los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: aconsejar a los que dudan, enseñar a los ignorantes, advertir a los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas, soportar pacientemente a las personas molestas, rezar a Dios por los vivos y los difuntos. Como ven, la misericordia no es “buenismo”, ni un mero sentimentalismo. Aquí se demuestra la autenticidad de nuestro ser discípulos de Jesús, de nuestra credibilidad como cristianos en el mundo de hoy.
A ustedes, jóvenes, que son muy concretos, quisiera proponer que para los primeros siete meses del año 2016 elijan una obra de misericordia corporal y una espiritual para ponerla en práctica cada mes. Déjense inspirar por la oración de Santa Faustina, humilde apóstol de la Divina Misericordia de nuestro tiempo:
«Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla […]
a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos […]
a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos […]
a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras […]
a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio […]
a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo» 
(Diario 163).
El mensaje de la Divina Misericordia constituye un programa de vida muy concreto y exigente, pues implica las obras. Una de las obras de misericordia más evidente, pero quizás más difícil de poner en práctica, es la de perdonar a quien te ha ofendido, quien te ha hecho daño, quien consideramos un enemigo. «¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices» (Misericordiae Vultus, 9).
Me encuentro con tantos jóvenes que dicen estar cansados de este mundo tan dividido, en el que se enfrentan seguidores de facciones tan diferentes, hay tantas guerras y hay incluso quien usa la propia religión como justificación para la violencia. Tenemos que suplicar al Señor que nos dé la gracia de ser misericordiosos con quienes nos hacen daño. Como Jesús que en la cruz rezaba por aquellos que le habían crucificado: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). El único camino para vencer el mal es la misericordia. La justicia es necesaria, cómo no, pero ella sola no basta. Justicia y misericordia tienen que caminar juntas. ¡Cómo quisiera que todos nos uniéramos en oración unánime, implorando desde lo más profundo de nuestros corazones, que el Señor tenga misericordia de nosotros y del mundo entero!

4. ¡Cracovia nos espera!
Faltan pocos meses para nuestro encuentro en Polonia. Cracovia, la ciudad de San Juan Pablo II y de Santa Faustina Kowalska, nos espera con los brazos y el corazón abiertos. Creo que la Divina Providencia nos ha guiado para celebrar el Jubileo de los Jóvenes precisamente ahí, donde han vivido estos dos grandes apóstoles de la misericordia de nuestro tiempo. Juan Pablo II había intuido que este era el tiempo de la misericordia. Al inicio de su pontificado escribió la encíclica Dives in Misericordia. En el Año Santo 2000canonizó a Sor Faustina instituyendo también la Fiesta de la Divina Misericordia en el segundo domingo de Pascua. En el año 2002 consagró personalmente en Cracovia el Santuario de Jesús Misericordioso, encomendando el mundo a la Divina Misericordia y esperando que este mensaje llegase a todos los habitantes de la tierra, llenando los corazones de esperanza: «Es preciso encender esta chispa de la gracia de Dios. Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad» (Homilía para la Consagración del Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, 17 de agosto de 2002).
Queridos jóvenes, Jesús misericordioso, retratado en la imagen venerada por el pueblo de Dios en el santuario de Cracovia a Él dedicado, les espera. ¡Él se fía de ustedes y cuenta con ustedes! Tiene tantas cosas importantes que decirle a cada uno y cada una de ustedes… No tengan miedo de contemplar sus ojos llenos de amor infinito hacia ustedes y déjense tocar por su mirada misericordiosa, dispuesta a perdonar cada uno de sus pecados, una mirada que es capaz de cambiar la vida de ustedes y de sanar sus almas, una mirada que sacia la profunda sed que demora en sus corazones jóvenes: sed de amor, de paz, de alegría y de auténtica felicidad. ¡Vayan a Él y no tengan miedo! Vengan para decirle desde lo más profundo de sus corazones: “¡Jesús, confío en Ti!”. Déjense tocar por su misericordia sin límites, para que ustedes a su vez se conviertan en apóstoles de la misericordia mediante las obras, las palabras y la oración, en nuestro mundo herido por el egoísmo, el odio y tanta desesperación.
Lleven la llama del amor misericordioso de Cristo – del que habló San Juan Pablo II – a los ambientes de su vida cotidiana y hasta los confines de la tierra. En esta misión, yo les acompaño con mis mejores deseos y mi oración, les encomiendo todos a la Virgen María, Madre de la Misericordia, en este último tramo del camino de preparación espiritual hacia la próxima JMJ de Cracovia, y les bendigo de todo corazón.

Desde el Vaticano, 15 de agosto de 2015
Solemnidad de la Asunción de la Virgen María

Francisco